Mi Historia

Comparto contigo un poco sobre mi historia.

Cynthia Farah

No Siempre fui así..

¡Sí! Hace algunos años yo también sufría por dinero, me era distante y me provocaba mucha insatisfacción y frustración. También daba esas respuestas, como:

“No tengo plata”, “No tengo dinero”, “La situación del país está mala”, “Estoy chira” (sin $ a lo ecuatoriano), “El país está en crisis” y cuando me hacía la chistosa. Decía: “Por plata no se preocupe por que no hay”

No me alcanzaba lo que ganaba, no sabía lo que era ahorrar y a más de usar mis tarjetas de crédito como si no hubiera que pagarlas, compraba todo a crédito pagando en “cómodas” partes todo eso de lo que en su mayoría no necesitaba

En el 2000 el Banco en el que trabajaba QUEBRÓ, me quede sin trabajo y sin mi UNICA FUENTE DE INGRESO, y aunque fui indemnizada con una liquidación de 60 sueldos, cuando me dieron mi cheque apenas unos meses antes nos habíamos dolarizado y esos «millones» se hicieron pocos miles $, siendo lo más grave: 

No tener idea de qué hacer, por que mi cerebro se había apagado por la comodidad de recibir mis quincenas..

Mi mentalidad era de pobreza, carencia y justificaba mi situación, diciendo todo y más sobre lo que se decía cuando nos dolarizamos, ese blablablá que ya saben.

Ahí recordé que debía de dejar de quejarme, de dejar de hablar de aquello que no quería, a tener pensamientos productivos y amorosos, deje de ver los noticieros y novelas, no traían nada bueno a la vida que quería.

Mi DESPERTAR fue el no querer trabajar nunca más para nadie, y empecé a cuestionarme todo y querer algo más…

Mi camino al cambio de mentalidad empezó, cuando realice un viaje, que, aunque no era lo recomendable por mi status de desempleada, me dio la oportunidad de leer “El poder está dentro de mi”, devolviéndome a mis inicios con Louise Hay, y al saber que todo estaba en mi mente y que dependía de mi.

Empecé en el libre ejercicio de mi profesión (soy abogada), sin haber tenido experiencia, así que lo hice GRATIS con amigas colegas y para sobrevivir vendía de todo: ropa, zapatos, cremas etc etc Deje de pensar en que por lo que había estudiado no debería hacer esas «cosas» y hasta trabajé por horas en un callcenter.

Por no “gastar en comida”, las latas de atún eran mi alimento y caí en una mala alimentación que me pasó factura con los años.

De esas pasantías gratuitas, pasé a poner una oficina muerta de miedo, y hoy es mi más próspero ingreso.

Ejercité el tener nuevos hábitos mentales con charlas de metafísica, y me repetía:

"SOY EL CREADOR DE MI VIDA, Y VINE A SER FELIZ"

Estudié Programación neurolinguística y un día invertí en un Entrenamiento Financiero.

Ahí todas esas ideas falsas del dinero se terminaron de caer, le di la importancia y aclaré todos mis sentimientos y patrones mentales; en la parte administrativa casi me da un infarto por que recién me había metido en la deuda de mi “casa propia” y ahí entendí por que no era la mejor inversión.

Cynthia Farah

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